Archive for the ‘Literatura’ category

De musicales, horarios, brujas malas y Telefónica

octubre 1, 2007

Aunque haya por ahí agoreros que piensan que este blog ha muerto por mi conocida tendencia a dejar las cosas a la mitad, la verdadera razón de la falta de posts es bastante mas prosaica. No se por que extraña razón, el ADSL de mi casa no va y parece que le queda. La razón es que mis padres pretendían instalar eso de Imagenio y el instalador al ver que mi ordenador iba con Linux (Kubuntu, concretamente) y en otra partición con Windows Vista huyo asustado, dejandome aquello malamente. El ordenador ya está arreglado (tras un formateo) pero el ADSL depende de ellos. Por otro lado, pretendía tener Internet en Belmez a traves de un modem USB pero resulta que aquí la cobertura 3G no ha llegado. En fin, que estoy algo aislado.

Prometí hablar sobre Wicked, la novela de Gregory Maguire que reformula el mito del mago de Oz.  Y la verdad es que esa reformulación prometía mas de lo que acaba dando.  Se trata de una novela más difícil de leer  de lo que parece, con capas excesivamente profundas para una novela de género y con un referente tan claro como el libro original de Baum. La novela pretende ser una reflexión sobre la naturaleza del mal. A grandes rasgos, las dos malvadas brujas son rivales políticas del gobernador absoluto de Oz y Dorothy no deja de ser un peon en manos del mago. Sin embargo, muchos elementos se dejan sin explicación (la naturaleza de los acompañantes de Dorothy, el color verde de la bruja…) En fin, que es una novela bien escrita pero, a mi modo de ver, fallida. Parece ser que hay un exitoso musical en Broadway. En fin…

Y hablando de musicales, la semana pasada vi la única película por el momento capaz de superar a Ratatouille como campeona absoluta en el cine de este año. Me estoy refiriendo a Hairspray, la maravillosa película de Adam Shankman, remake de aquel transgresor musical de John Waters. Shankman ya fue el responsable de aquel capítulo musical de Buffy Cazavampiros. Y aquí se supera con una dirección de actores sensacional y una coreografía al nivel de esos actores. ¿Los defectos? Los típicos de todo musical. Algún bajón de ritmo y algún defecto de montaje. Por lo demás, es una película para ver, volver a ver y volver a ver. Ahora me encuentro en plena busqueda de la versión de Waters y de alguna grabación del musical de Broadway. Y el “Good Morning, Baltimore” que no se me va de la mente.

Además, he visto alguna otra película: Salir Pitando (por favor, no vayan a verla); Os declaro marido y marido (una comedia divertida con su puntito gamberro y dedicada a los fans de Adam Sandler) y Disturbia, con la estrella del futuro, Shia Labeouf y que nos presenta a un villano magnifico, David Morse y a una chica guapísima, Sarah Roehmer. Película que empieza como drama social, sigue como peli de adolescentes tipo Goonies y en sus últimos 20 minutos da auténtico terror. Interesante.

En el instituto bien. Acoplándome poco a poco a una forma de trabajar muy diferente y con un problema de horarios (me paso en una hora) que no se si es muy legal, pero, tampoco vamos a quejarnos demasiado. Así que el post de hoy hasta aquí. Intentaré por lo menos hacer un post ecléctico de este tipo mientras sigo “desinternetizado” para quitarles el mono de mis palabras. Un saludito.

Del Monstruo que invadió mi cuarto. Libros (I)

agosto 22, 2007

No se asusten. No me he vuelto loco ni veo cosas imaginarias. Cuando hablo del monstruo, hablo de ese ente totalmente real que invade domicilios, discos duros y ordenadores y que algunos llaman la “Pila de cosas pendientes”. Libros que leer, películas o series que ver, discos que escuchar… Esa pila sea real (en el caso de los libros) o virtual (reconozco humildemente que no hay día que mi mula no se descargue entre dos o cuatro gigas) llega a agobiar porque normalmente no compro o descargo por avaricia (aunque prefiero tener algo a no tenerlo) sino que son cosas que realmente interesa. La democratización de la cultura a partir de los benditos programas P2P y la llegada a mi bolsillo de un sueldo que permite medianamente hacer adquisiciones para la biblioteca particular han hecho que este monstruo amenace realmente con devorarme.

Por eso, y para también, obligarme a que la pila vaya bajando (aunque cuando baje volverá a subir, es ley de vida) pretendo hacer un breve comentario sobre los principales elementos pendientes. Contar un poco lo que me interesa de ellos para, por que no, que tengais una lista de cosas que podrían llegar a interesaros. Empezaré por los libros, para pasar a las series y a las películas más tarde. Me da que entre mis pocos lectores no hay mucha afición al comic, asi que en principio pasare de esa modalidad.

 Lo de los libros y yo viene de largo. Anteriormente, eran las bibliotecas las que recibían mis furibundos ataques de lectura incontrolada. Hoy me he vuelto más sibarita. Libro que me interesa, libro que me compro, además de algunas salidas de caza por las principales librerías de la ciudad. Hoy, para iniciar este artículo, he cogido mi Moleskine y he hecho una lista casi a salto de mata. Son 38 los ejemplares que tengo que leer. Empezamos:

1. Wicked, de Gregory Maguire. No deja de ser una frikada. Es la historia de la malvada Bruja que aparece en El Mago de Oz. No niego que me interesan estos temas. Se coge una historia clásica, se pone la perspectiva sobre otro personaje y a ver que resulta. ¿Serán Dorothy y el Mago gente realmente de fiar? El libro está empezado y es realmente interesante. En EEUU ha sido un auténtico boom.

2. Historias de Terramar, de Ursula K. Le Guin. Sin salir del género, uno de los pocos clásicos de la fantasía que me quedaba por leer. Ha salido hace relativamente poco una edición que recoge la obra completa y era una magnífica oportunidad para saber si las recomendaciones eran válidas.

 3. Para que sirve el Arte, de John Carey. Un ensayo que parece relativamente interesante sobre la utilidad del arte (y especialmente, del contemporáneo) con especial apartado para la literatura. La pregunta del título es incontestable (algún día contaré la anécdota de mi compañero matemático que le hizo la misma pregunta a la compañera de historia del arte y estuvo a punto de llevarse un libro incrustado en la cabeza) pero seguramente contenga interesantes reflexiones sobre el particular.

4. Leviatan, de Paul Auster. No se puede decir sin temor a equivocarse que Paul Auster sea el mejor narrador de la actualidad pero si no lo es, lo parece. Cada nueva novela es la creación de una atmosfera intrigante y de dar una lección de como se usan los recursos narrativos. En este caso, metaliteratura al canto. Ya comentaré con más detalle.

5. Crónica del Pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. Este tio es un genio. No he encontrado en mi vida un título que me de mas ganas de leer un libro que este. Aun sin saber de que va (y probablemente no lo sepa cuando lleve 400 paginas) Murakami es un escritor raro para masas. Utiliza recursos procedentes de las vanguardias sin que muchas veces se sepa a donde va, pero sin embargo vende libros a mansalva, su obra colapsa foros de internet y tiene miles de fans. Entre en su universo con Kafka en la orilla y me pareció tal genialidad, que aun sin tiempo para leerlos he ido comprando su obra editada en español. De verdad, aconsejable.

6. Memorias de Idhun, de Laura Gallego. Soy un ferviente defensor de que los adolescentes lean y de no hacer leer las grandes obras de la literatura española a chicos que a duras penas deletrean su nombre. ¿Cómo conjugamos eso? No tengo la respuesta, pero Laura Gallego parece que si. La llamada “J.K.Rowling” española ha conseguido que los jovenes la lean. ¿Con calidad? Pronto lo comprobaré

7. El Mundo Clásico de Robin Lane Fox. Tema que me ha interesado siempre en una síntesis que apunta a estar muy bien narrada, a ser divulgativa y a no decir ninguna barbaridad. Al menos hay que echarle un vistazo y seguramente además aporte nuevas lineas por donde seguir leyendo y estudiando lo clásico, de donde, no lo olvidemos y en ciclos nace lo contemporáneo.

 8. El Séptimo Velo, de Juan Manuel de Prada. Autor que no debería gustarme nada (columnista habitual de ABC, colaborador de Garci, católico y mas bien de derechas) y, sin embargo, no ha habido ni uno solo de sus libros que no me haya apasionado. Desde la monumental (en todos los sentidos) Las Máscaras del Héroe hasta la más discreta La Vida Invisible, de Prada no ha defraudado.

9. El Imperio, de Ryszard Kapuscinski. Premio Príncipe de Asturias y una de las lagunas en mis lecturas. El mejor medio de empezar, por un tema que me interesa. La URSS y su declive. Otra recomendación que espero que no me defraude.

10. Arthur & George, de Julian Barnes. Libro también muy recomendado de un escritor especialmente interesante, sobre todo en El Loro de Flaubert y al que se le da bien tomar vidas reales como personajes de novela. Aquí lo hace con el creador de Sherlock Holmes, y un extraño caso en el que se vió envuelto.

Esas son las 10 primeras entradas de la Pila de Libros Pendientes. Espero volver a actualizar esta lista dentro de relativamente poco. Mañana, las pelis y las series.

MAUS, o de los que dicen que en el comic no hay literatura.

agosto 15, 2007

maus.jpgEn mi último viaje a Madrid, aparte de llevarme media Casa del Libro, me llamó la atención el intento que están haciendo desde esta cadena de librerías por promocionar el comic, no como arte autónomo, sino como parte de algo que llaman “novela gráfica”, sea eso lo que sea. Para dicha promoción, han aprovechado la conjunción de ediciones de algunas de las obras mas clásicas en ese género, por ejemplo, las de Will Eisner. Una de dichas obras es la que quiero comentaros aquí porque se da una curiosa circunstancia. Es el único comic (yo no voy a llamarlo novela gráfica) que ha ganado un premio Pulitzer. Se trata de Maus de Art Spiegelman editada ahora en la colección Reservoir Books de Random House Mondadori, aunque se publicó originalmente en 1973.

¿Qué es Maus y que tiene de especial? La historia es simple. El padre del autor, Vladek Spiegelman, vivió el Holocausto nazi en Polonia y en el campo de concentración de Auschwitz. Su hijo decide contar la historia de su padre pero distanciándose de ella. Para conseguirlo, no dibuja seres humanos sino que los animaliza. Los judios son ratones (de ahí el título), los alemanes gatos, los polacos cerdos, los americanos, perros, etc. Eso da un aire mas grotesco a las viñetas. El autor intercala el relato de su padre con la situación actual, con Vladek completamente amargado, el suicidio de la madre del autor y el absoluto desprecio que Art siente por su padre, al que solo busca para completar su relato.

Lo verdaderamente interesante de Maus no es el relato de Auschwitz o de los guettos. Todo se ha contado varias veces. Sin embargo, la animalización de los personajes parece que da permiso al autor para que la brutalidad sea mayor. Por otra parte, Vladek Spiegelman es un narrador cuestionado. Su mujer, Alma, se suicida y se pierden todos los diarios en los que ella narraba su propia experiencia. En ciertos momentos, nos da la impresión de que Vladek se salvó de la muerte en Auschwitz comerciando con las vidas de sus compañeros, pero como es él quien nos está narrando la historia no se llega a dejar claro. Se nos presenta a Vladek en su vejez como un ser huraño, tacaño y amargado que solo quiere tener a su hijo a su lado. Especialmente impresionante es la escena en la que yendo en coche, Artie recoge a un autoestopista negro y Vladek que estaba contando como morían los judios en Auschwitz demuestra ser igual de racista que los nazis.

En definitiva, estamos ante una auténtica joyita de la literatura del siglo XX, en la que se nos narra muy bien, no solo los hechos sino el carácter del pueblo judio, tanto en la época del Holocausto como en la actual, que trasciende de la anecdota de presentar a los personajes como animales para hacer lo que debe hacer la buena literatura: emocionar, hacer pensar y cerrar el libro pensando que se nos ha ofrecido algo bueno.