Archivo para septiembre 2007

De vita nuova

septiembre 19, 2007

Si, se que he tenido el blog un pelín abandonado esta semana, pero espero que mis escasos lectores entenderán que entre la “vuelta al cole” y a un cole nuevo además, que no tiene naaaaaaaaaaada que ver con el anterior, el reinicio de mi carrera deportiva, y, en fin, pues todo lo que tiene de adaptación, estoy llegando a mi casa agotaito.

Les cuento para quien quiera saber. La primera impresión del instituto horrible. Desorganizado (aunque después he descubierto que simplemente organizado de otra manera), con unos malos rollos impresionantes entre la gente… En fin, que cuando llevaba una hora allí me quería volver a la Alpujarra. Después, he descubierto que no, que simplemente la gente va mas a lo suyo. Finalmente, y tras duras negociaciones, me he quedado con un 3º de ESO, un 2º (son grupos flexibles, quiere decir que están ordenados por niveles y hay menos niños en cada grupo), y la diversificación curricular de 4º. Además me han obsequiado con una Alternativa a la Religión en 3º (¿podré objetar?) y una tutoria. El lunes me presenté a los niños de la tutoria en una clase de techos enormes y de acústica infernal y ayer y hoy he empezado a dar clase a los distintos grupos. La primera impresión de ellos no es mala, pero la primera semana no es propicia para ese tipo de impresiones.

Finalmente, aunque podría ir y venir todos los días (a pesar de mi ya proverbial falta de carnet de conducir y de coche) he optado por buscar algo en Belmez. Resulta que tenemos un primo allí con un alojamiento. Finalmente me he quedado con él, aunque las condiciones de la casa son algo sui generis. Les cuento. La casa es propiedad de la suegra de nuestro pariente. Y de vez en cuando, la buena mujer se presenta allí y da su vuelta. E incluso en alguna contada ocasión se queda a dormir (me han asegurado que en los últimos tres años esto ha ocurrido una vez. Ya veremos). Además, nuestro pariente (policia local del pueblo) tiene una pequeña peluquería en una habitación anexa a la casa a la que acude una vez por semana, y de vez en cuando pues también entra a usar el servicio, etc. Me han asegurado que las molestias van a ser mínimas. Y el precio (180 Euros) creo que puede valerlo. De todas maneras, mi intención no es estar allí toda la semana, sino a lo mejor un par de días. Y no tener que estar todo el día cargando con libros, cuadernos, etc. Será una especie de base de operaciones.

Por otra parte, como ya he dicho he vuelto a retomar mi carrera deportiva. Hace tres años entrené a un equipo de baloncesto de Primera División Provincial y este año, aprovechando mi cercanía a Córdoba, pues han vuelto a ofrecerme el puesto. El ser el último entrenador que consiguió unos resultados dignos y el ser miembro de la directiva han influido. Así que ya llevo también un par de semanas entrenando al equipo. Les contaré mis progresos. Y poco mas. Estas semanas, poco tiempo para leer y ver cosas. Terminé Wicked, la novela sobre el universo del Mago de Oz que les contaba en un post anterior y a la que dedicaré un post más largo porque tiene cosas que rascar. Un saludito y sean buenos.

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No hay mas que decir: Studio 60 on the Sunset Strip

septiembre 9, 2007

El otro día, cuando hablaba de series de TV, hablaba de algunos de los grandes creadores de la televisión americana en nuestros días. Un lugar merecido en ese olimpo es para Aaron Sorkin, creador entre otras cosas, de la mejor aproximación que se ha hecho al mundo de la política. Me refiero a El Ala Oeste de la Casa Blanca, maltratada en sus emisiones por estos lares, pero cuyas seis temporadas son de obligada visión. Wing West, como se la conoce en EEUU fue emitida por la NBC (una de las majors). Por lo tanto, el siguiente proyecto de Sorkin, Studio 60 on the Sunset Strip, fue contratado también por esta cadena, a pesar de los cantos de sirena de la HBO. (televisión por cable donde se han emitido Los Soprano o Roma y que es una garantía de cuidado de la calidad) La primera temporada acabó de emitirse el 28 de junio y los responsables de la NBC ya han comunicado que no renueva. Los índices de audiencia acabaron con ella, a pesar de ser una obra maestra.

¿Que es Studio 60? Es muchas cosas. En primer lugar, es una mirada a la tele por dentro. El leit motiv de la serie es un show de televisión titulado de esa manera: Studio 60 on the Sunset Strip, que lleva 25 años emitiéndose de manera ininterrumpida. Es un programa de sketchs de humor con música en directo, invitados especiales. Algo así como el popular Saturday Night Live. La noche del estreno de la temporada y tras una fuerte discusión sobre la emisión de un sketch, el productor ejecutivo Wes Mendell explota delante de las camaras y hace un discurso sobre la corrupcíon, la autocensura, etc. Para sustituirle, la nueva presidenta de la cadena, Jordan McDeere (la bellísima Amanda Peet) contrata al prestigioso guionista, Matt Albie (Matthew Perry) y al realizador Danny Tripp (Bradley Whitford) que tuvieron que salir cinco años antes del programa por algo que no sabremos hasta el último capítulo.

A partir de ahí, nos encontramos con 22 capítulos de pura obra maestra con un ritmo endiablado para darnos la sensación de lucha contra el tiempo que tienen los productores cada semana para sacar un show digno, la lucha contra las audiencias, los problemas que surgen, a veces absurdos. Por poner un pero, la relación tormentosa en los 22 capítulos entre Albie y la estrella del programa, Harriet Hayes (la no menos bella Sarah Paulson) que es algo rocambolesca, aunque al final también encaje en el puzzle que monta Sorkin.

Cuando la serie acaba, la sensación de vacio es total con la imagen de Tripp en el estudio vacio. Sospecho que no solo las audiencias acabaron con ella, sino también las continuas referencias y críticas a situaciones, programas, gente real… Pero insisto, es una maravilla en diálogos, en interpretaciones, en ritmos. Y una compra segura cuando salga en DVD.

De cambios de vida, de adioses, despedidas…

septiembre 9, 2007

Pues llegó el momento. Notarán ustedes (si alguno lee el blog con asiduidad) que he estado una semana o algo mas sin contar nada. El lunes me fui a Granada para asistir a la primera fase del Eurobasket que se celebra en nuestro pais. Pero no es de eso de lo que quiero hablar. Saben ustedes que soy profesor de lengua, y que durante los dos últimos años he estado destinado en Ugíjar, pueblo de las Alpujarras granadinas (mu lejos, mu lejos de mi casa). El pasado viernes salieron los destinos definitivos de este año, y ante mi sorpresa me han dado Belmez (un pueblo de Córdoba mu cerca, mu cerca de mi casa) Las sensaciones son muy encontradas.

Por un lado, Belmez, no solo por su relativa cercanía a Córdoba (me permite ir y venir todos los días, y cuanto menos estar todos los fines de semana aqui), es un pueblo que justamente se encuentra al lado del pueblo de mi familia y eso me va a permitir jugar un poco con días que apetezca quedarme, días que esté cansado… Además parece un centro pequeño y esos son los que prefiero. Sin embargo…

La estancia en Ugíjar ha sido, en gran parte, inolvidable. Creo que recordaré toda mi vida la llegada a aquel pueblo. Primero, la estancia en delegación por la mañana y la sonrisilla irónica del funcionario cuando le pregunte si el pueblo estaba muy lejos. Después, el viaje infernal a traves de las sierras de Granada, con subidas, bajadas, curvas… Cuatro horas que no exagero si dijo que fueron de las peores de mi vida. La llegada al día siguiente a un instituto que parecía cualquier cosa menos un instituto. La entrada a 2ºB con aquel niño que no dejaba de moverse (luego me entere de que era hiperactivo). La llegada a mi tutoria de 4º con los niños en un lado y las niñas en otro (para que se me ocurriría decirles que se mezclaran). Después los compañeros, las comidas fuera, la primera noche que sali y me encontre el bar donde desayunabamos convertido casi en discoteca (fue la primera de muchas noches), el viaje por el pueblo en maletero a 120, las invasiones nocturnas… El primer año fue tan increible que a veces daba la sensación de que era un niño jugando a ser profe (aunque, ojo, cumplía como el que mas)

El segundo fue distinto. En el mismo instituto pero con un cambio de rol importante y viendo la cara oscura de la educación y la sociedad. Sin embargo, una nueva remesa de compañeros estupendos (mas los que quedabamos) hizo que los problemas en el instituto (que fueron muchos) quedaran relegados a un segundo plano.

Se que me va a costar. Que el martes entraré en el nuevo centro, que miraré a mi alrededor y que no veré a gente que no eran compañeros, ni casi amigos, eran y son familia. Que entraré a la primera clase y no veré a alumnos que te buscaban para pedirte opinion sobre cualquier cosa o que te visitaban porque sabian que me quedaba muchos fines de semana allí solo. Tambien se que me adaptaré rapido porque siempre lo hago a las nuevas situaciones. Pero Ugíjar y el Ulyssea y su gente se quedan en mi vida y espero que no me dejen nunca salir de ella.