Archivo para agosto 2007

El final de una Trilogía. De Bourne y sus memorias.

agosto 31, 2007

No cabe duda de que una de las sagas cinematográficas más importantes de lo que llevamos de milenio es la protagonizada por Matt Damon en el papel de Jason Bourne. Sus tres entregas (“The Bourne Identity“, “The Bourne Supremacy” y “The Bourne Ultimatum“) han mantenido un envidiable nivel de regularidad (incluso superándose en su última entrega) para otras trilogías o sagas de dudosa calidad.

No creo que quede mucha gente por  saber de que iba la historia pero, por si acaso, ahí va una mínima sinopsis. Un barco pesquero descubre lo que parece ser un hombre ahogado. Lo rescatan y lo curan. Al despertar, el hombre no recuerda nada ni de su vida ni de como ha llegado alli. Solo cuenta con un número de cuenta en un banco de Zurich a donde se dirige para ver que puede averiguar. A partir de ahí, la película es una montaña rusa de acción bien rodada, ritmo trepidante, secuencias de enmarcar, preguntas que se van resolviendo y otras que van apareciendo. Pronto descubrirá que se llama Jason Bourne y que debe ser algo así como un agente de la CIA, pero cuando averigua que es la propia CIA quien lo persigue, las dudas aumentan. Finalmente, en la tercera película, se cierran tramas, aunque se abre alguna otra. ¿Son imaginaciones mías o se insinua una antigua relación entre los personajes de Julia Stiles y Damon? El juego de miradas de ella y su pregunta de si de verdad no recuerda nada asi parecen indicarlo.

Punto y aparte en esta trilogía es la elección de los secundarios. David Strathairn, Brian Cox, el gran Albert Finney, Scott Glenn, Joan Allen, Franka Potente, la ya mencionada Stiles, Paddy Considine, Clive Owen, Chris Cooper… (por cierto, la gran mayoría de sus personajes acaban muertos, no dire cuales) Aunque no vayan a ser recordados por estas interpretaciones, es cierto que el hecho de escoger actores de prestigio otorga un halo de seriedad a toda la película y de calidad a las escenas en las que salen para que Damon pueda seguir corriendo y matando gente.

Las películas transcurren casi por completo en Europa, salvo el final en el que Bourne va a buscar el principio, donde ocurrió todo y lo transformaron en un asesino sin memoria. A mi parecer, para que la película hubiera quedado redonda, Bourne hubiera debido morir en ese centro de entrenamiento cerrando así ese círculo. Aunque quizás de una forma más metafórica y sibilina, si haya sido asesinado. Hay que destacar también el montaje de las persecuciones casi en tiempo real y alternando imágenes de los centros de control de sus perseguidores.

No cabe duda de que la saga Bourne (dirigida en la primera parte por el eficaz Doug Liman y en las otras dos por el soberbio Paul Greengrass) va a marcar el cine de espionaje y acción. Y eso hemos podido ya verlo en la última entrega de James Bond, Casino Royale. En una entrevista a Matt Damon sobre este tema, este dejaba caer que probablemente Bond sería uno de los perseguidores de Bourne. Efectivamente, el paradigma ha cambiado y esta trilogía es una de las responsables.

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Del Monstruo que invadió mi cuarto (II). Series

agosto 27, 2007

Lo que yo llamo globalización de la cultura (el hecho de poder tener en un disco duro cantidades ingentes de cultura que antes eran impensables si no eras multimillonario) ha provocado un hecho curioso y es el enganche de mucha gente de entre 20 y 30 años a las series. También tiene mucho que ver el hecho de la gran calidad que están alcanzando dichas series, sobre todo en EEUU e Inglaterra. Una vista a mi disco duro reproductor (un aparato muy util que se enchufa a la tele y reproduce desde alli sin necesidad de cds, dvds, etc.) informa que hay unos 156 gigas en series por unos 50 en pelis, además de las series compradas en dvd o ya pasadas a otro formato.

Paso a comentaros un poco cuales son las series que ahora figuran en mi pila de pendientes:

1. Studio 60 on the Sunset Strip. Serie creada por Aaron Sorkin que cuenta con dos extraños records. Es la serie mas grabada y más descargada de Internet. Sus audiencias en USA no son nada del otro mundo, pero sin embargo, no cabe duda de que es muy vista. Sin embargo, la NBC ha decidido no renovarla, así que nos quedamos con solo una temporada de 22 episodios. La serie cuenta la vida entre bastidores de un programa de televisión (algo similar para entendernos a un Buenafuente en España, aunque como hacen ese tipo de programas en EEUU), las luchas intestinas entre la cadena, los guionistas, los actores, la repercusión pública de sus escandalos…. Contado así quizás no parezca muy atractiva pero el ritmo que le da Sorkin y sus espectaculares diálogos (y lo guapa que es Amanda Peet) conforman un producto muy interesante.

2. Prison Break. Otra serie que al leer la sinopsis no interesa. Un señor entra en la carcel acusado de asesinato y otro señor (después descubrimos que su hermano) entra para sacarlo. A mi me parecía interesante para una película de 4 horas pero no para 22 episodios. Sin embargo, la complejidad de la serie tanto dentro como fuera de la prisión, el carisma de algunos personajes, la genialidad de Michael Scofield (a pesar de estar interpretado por un actor inexpresivo) provoca una serie altamente adictiva. Ahora me dispongo a ver la segunda entrega (no descubro nada si digo que con los personajes fuera y sometidos a persecución). A ver si mantiene el nivel.

3. Friday Night Lights. Un entrenador es contratado por un prestigioso aunque rural instítuto de Texas para llevar a su equipo de fútbol americano a ganar el campeonato estatal. Tiene a algunos de los jovenes mas prometedores aunque en el primer partido uno de ellos sufre un accidente brutal y queda invalido. A partir de ahi, la presión que sufren el entrenador y su familia, o el sustituto del lesionado, el alcoholismo de uno de los jugadores, las chicas que revolotean alrededor de los jugadores y, sobre todo, una forma magistral de rodarlo todo hacen la que ha sido una de las mejores series del curso.

4. Eureka. Aquí, sin embargo, la premisa de partida si resultaba de lo más interesante. El oficial Jack Carter aparece por error en un extraño pueblo, donde los niños pequeños manejan con fluidez complicados conceptos físicos. Descubre que se trata de Eureka, un pueblo diseñado en los años 50 para instalar a los principales científicos y realizar experimentos que han hecho avanzar la tecnología desde aquel año. Al oficial se le ofrece el puesto de sheriff de la ciudad. A pesar de esto, los primeros capítulos que he visto no me han hecho precisamente engancharme, aunque si me apetece terminarla.

5. Verónica Mars. Verónica era la típica chica popular de instituto con un novio guapo y muchas amigas. Un incidente en el que se ven envueltos sus padres provoca el descenso a una categoría de casi paria. A partir de ahí, Verónica se convierte en una especie de investigadora privada que trata de descubrir los escandalos de los más ricos del lugar. Serie recien cancelada pero que durante las temporadas que ha durado ha sido un fenómeno fan auténtico.

6. Cinco Hermanos. Los Walker son una familia californiana, los padres y cinco hermanos, poseedores de una empresa familiar en la que trabajan todos salvo la interpretada por Calista Flockhart que es una respetada periodista de ideología conservadora, enfrentada a su madre precisamente por un asunto ideológico. En una reunión familiar, el padre sufre un ataque y fallece. Esa es la premisa con la que se inicia la serie que promete bastante.

7. Battlestar Galactica. Lo reconozco. Con todo lo friki que soy no he conseguido engancharme a una serie de ciencia ficción (ni Star Trek ni Babylon 5) Y voy a intentarlo con esta. Ya he visto la interesante miniserie que da paso a la primera temporada y aunque no termina de apasionarme le dare una oportunidad.

Esas son las series que pretendo terminar en los próximos meses. A medida que lo vaya haciendo, iré dejando críticas mas amplias.

La Última Legión, o de como destrozar dos historias míticas

agosto 25, 2007

No hace ni una hora que acabo de ver la película perpetrada por un tal Doug Lefler titulada La última Legión. Se trata de un insulto al cine que sin embargo entretiene y no se hace pesada. Basada en una novela de Valerio Manfredi (autor de bestsellers sobre el mundo clásico de cierta fama, sobre todo Alexandros) la premisa a priori parecía interesante. El último emperador romano de Occidente. Rómulo Augústulo, viaja con un pequeño grupo de fieles hacia Britania para encontrarse con la IX Legion, tras la caida del imperio a manos de Odoacro. Hasta aquí todo bien. Efectivamente, no sabemos nada sobre el joven emperador tras la caida de Ravena (donde se encontraba la capital del imperio). A esto se le añade que Rómulo, guiado por su preceptor, ha encontrado tras un breve cautiverio en Capri, la mítica espada de Julio César. Esta espada luego se convertirá en Excalibur y Rómulo se convertira en Pendragón, el padre del no menos mítico Rey Arturo.

No es la historia en si lo que está mal. Es como nos la cuenta Lefler (no he leido el libro de Manfredi). No sabemos como se ha convertido el preceptor (interpretado por Ben Kingsley) en el guardian de la espada, ni porque lo marcan, ni que relación tiene el caudillo britano con mascara con la espada ni nada de lo que es la historia en si. Solo que Romulo escapa, que la espada es muy importante y que al final, en la escena de Ben Kingsley con el futuro Arturo, resulta que todos se han cambiado el nombre para coincidir con la leyenda arturica. Lo dicho, una buena premisa no alcanza para hacer una buena historia, ni siquiera contando con actores eficaces como Colin Firth, Peter Mullan o el propio Kingsley. Aparte el personaje de Aishwarya Rai que hace de una especie de Buffy Cazavampiros, pero que en vez de vampiros mata godos y britanos. La mayoría de las secuencias rinden culto a la trilogía de Peter Jackson El Señor de los Anillos (imposible no pensar al final en la batalla del Abismo de Helm) pero sin la magia (y sin el presupuesto) de la citada.

En definitiva, si se sobrepasan sus incoherencias, sus momentos en blanco, la película es entretenida pero no aporta nada mas.

Del Monstruo que invadió mi cuarto. Libros (I)

agosto 22, 2007

No se asusten. No me he vuelto loco ni veo cosas imaginarias. Cuando hablo del monstruo, hablo de ese ente totalmente real que invade domicilios, discos duros y ordenadores y que algunos llaman la “Pila de cosas pendientes”. Libros que leer, películas o series que ver, discos que escuchar… Esa pila sea real (en el caso de los libros) o virtual (reconozco humildemente que no hay día que mi mula no se descargue entre dos o cuatro gigas) llega a agobiar porque normalmente no compro o descargo por avaricia (aunque prefiero tener algo a no tenerlo) sino que son cosas que realmente interesa. La democratización de la cultura a partir de los benditos programas P2P y la llegada a mi bolsillo de un sueldo que permite medianamente hacer adquisiciones para la biblioteca particular han hecho que este monstruo amenace realmente con devorarme.

Por eso, y para también, obligarme a que la pila vaya bajando (aunque cuando baje volverá a subir, es ley de vida) pretendo hacer un breve comentario sobre los principales elementos pendientes. Contar un poco lo que me interesa de ellos para, por que no, que tengais una lista de cosas que podrían llegar a interesaros. Empezaré por los libros, para pasar a las series y a las películas más tarde. Me da que entre mis pocos lectores no hay mucha afición al comic, asi que en principio pasare de esa modalidad.

 Lo de los libros y yo viene de largo. Anteriormente, eran las bibliotecas las que recibían mis furibundos ataques de lectura incontrolada. Hoy me he vuelto más sibarita. Libro que me interesa, libro que me compro, además de algunas salidas de caza por las principales librerías de la ciudad. Hoy, para iniciar este artículo, he cogido mi Moleskine y he hecho una lista casi a salto de mata. Son 38 los ejemplares que tengo que leer. Empezamos:

1. Wicked, de Gregory Maguire. No deja de ser una frikada. Es la historia de la malvada Bruja que aparece en El Mago de Oz. No niego que me interesan estos temas. Se coge una historia clásica, se pone la perspectiva sobre otro personaje y a ver que resulta. ¿Serán Dorothy y el Mago gente realmente de fiar? El libro está empezado y es realmente interesante. En EEUU ha sido un auténtico boom.

2. Historias de Terramar, de Ursula K. Le Guin. Sin salir del género, uno de los pocos clásicos de la fantasía que me quedaba por leer. Ha salido hace relativamente poco una edición que recoge la obra completa y era una magnífica oportunidad para saber si las recomendaciones eran válidas.

 3. Para que sirve el Arte, de John Carey. Un ensayo que parece relativamente interesante sobre la utilidad del arte (y especialmente, del contemporáneo) con especial apartado para la literatura. La pregunta del título es incontestable (algún día contaré la anécdota de mi compañero matemático que le hizo la misma pregunta a la compañera de historia del arte y estuvo a punto de llevarse un libro incrustado en la cabeza) pero seguramente contenga interesantes reflexiones sobre el particular.

4. Leviatan, de Paul Auster. No se puede decir sin temor a equivocarse que Paul Auster sea el mejor narrador de la actualidad pero si no lo es, lo parece. Cada nueva novela es la creación de una atmosfera intrigante y de dar una lección de como se usan los recursos narrativos. En este caso, metaliteratura al canto. Ya comentaré con más detalle.

5. Crónica del Pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. Este tio es un genio. No he encontrado en mi vida un título que me de mas ganas de leer un libro que este. Aun sin saber de que va (y probablemente no lo sepa cuando lleve 400 paginas) Murakami es un escritor raro para masas. Utiliza recursos procedentes de las vanguardias sin que muchas veces se sepa a donde va, pero sin embargo vende libros a mansalva, su obra colapsa foros de internet y tiene miles de fans. Entre en su universo con Kafka en la orilla y me pareció tal genialidad, que aun sin tiempo para leerlos he ido comprando su obra editada en español. De verdad, aconsejable.

6. Memorias de Idhun, de Laura Gallego. Soy un ferviente defensor de que los adolescentes lean y de no hacer leer las grandes obras de la literatura española a chicos que a duras penas deletrean su nombre. ¿Cómo conjugamos eso? No tengo la respuesta, pero Laura Gallego parece que si. La llamada “J.K.Rowling” española ha conseguido que los jovenes la lean. ¿Con calidad? Pronto lo comprobaré

7. El Mundo Clásico de Robin Lane Fox. Tema que me ha interesado siempre en una síntesis que apunta a estar muy bien narrada, a ser divulgativa y a no decir ninguna barbaridad. Al menos hay que echarle un vistazo y seguramente además aporte nuevas lineas por donde seguir leyendo y estudiando lo clásico, de donde, no lo olvidemos y en ciclos nace lo contemporáneo.

 8. El Séptimo Velo, de Juan Manuel de Prada. Autor que no debería gustarme nada (columnista habitual de ABC, colaborador de Garci, católico y mas bien de derechas) y, sin embargo, no ha habido ni uno solo de sus libros que no me haya apasionado. Desde la monumental (en todos los sentidos) Las Máscaras del Héroe hasta la más discreta La Vida Invisible, de Prada no ha defraudado.

9. El Imperio, de Ryszard Kapuscinski. Premio Príncipe de Asturias y una de las lagunas en mis lecturas. El mejor medio de empezar, por un tema que me interesa. La URSS y su declive. Otra recomendación que espero que no me defraude.

10. Arthur & George, de Julian Barnes. Libro también muy recomendado de un escritor especialmente interesante, sobre todo en El Loro de Flaubert y al que se le da bien tomar vidas reales como personajes de novela. Aquí lo hace con el creador de Sherlock Holmes, y un extraño caso en el que se vió envuelto.

Esas son las 10 primeras entradas de la Pila de Libros Pendientes. Espero volver a actualizar esta lista dentro de relativamente poco. Mañana, las pelis y las series.

Los 4 Fantásticos y Estela Plateada, o De si siguen siendo necesarias las pelis de superhéroes.

agosto 18, 2007

No pretendo hacer una crítica de la última película de Tim Story. Baste decir que da lo que promete, entretenimiento sin pretensiones en hora y media escasa. Lo que pretendo decir va un poco mas allá. Hace años que se viene diciendo que Hollywood atraviesa una crisis de ideas, que todo lo que se hace son secuelas, remakes o adaptaciones. Una de las modas más faciles de los últimos años es la adaptación de comics (preferentemente de superhéroes). Ideas espectaculares, épicas y con personajes que llevan 30 o 40 años triunfando entre generaciones de lectores. Pero lo que los creativos cinematográficos no terminan de comprender es que hay que ser fieles al espíritu de las lecturas originales.

 

Por que si no es así salen productos sin alma. Superman de Richard Donner, el Batman de Christopher Nolan o el Hellboy de Guilermo del Toro son películas excelentes porque respetan de donde vienen sin anclarse en mantener aspectos argumentales, exactamente iguales que los del tebeo (no quiero ver a Galactus por poner el ejemplo de la más reciente adaptación como un gigante con un uniforme ridículo y la G en el pecho por mucho que la dibujara Kirby. De hecho me basta con ver su sombra al pasar por Saturno). El último Spiderman de Raimi (pero que has hecho con Venom, por Dios), el Ghost Rider o el Daredevil de Mark Steven Johnson, no respetan su procedencia. Se limitan a tomar un personaje muy conocido, medio adaptar alguna historia y hacer que nos las traguemos. Y eso solo lleva al fracaso de la formula. A que ni los fans confesos queramos saber nada de la siguiente adaptación, y que los que no lo son no se enganchen porque la historia no engancha. Es la pescadilla que se muerde la cola. Lo triste es que se han perdido grandes oportunidades y se van a seguir perdiendo. Roguemos por que Nolan no nos falle en The Dark Knight.

Ratatouille, o De la sublimidad

agosto 18, 2007

Hay veces que el arte se encuentra donde menos te lo esperas. Cuantas veces hemos recorrido una oscura iglesia de pueblo y hemos encontrado una vidriera o un cuadro lleno de vida. O cuantas veces sentados en un parque, un músico callejero ha conseguido emocionarnos. Hoy, una compañía de animación (no voy a decir que humilde porque mueve muchísimos millones de dolares) como es Pixar me ha mostrado la mejor película del año bajo un envoltorio donde se suponía que no debía estar. No estaba dirigida por Scorsese ni Woody Allen. En su reparto no estaban Scarlett Johansson ni ninguna estrella de relumbrón (salvo Peter O´Toole en el reparto vocal original) Y sin embargo, esta historia de una rata que cocina y de un chef que no sabe cocinar trasciende su argumento para decirnos que lo sublime no tiene porque estar donde esperamos. Y en ese juego de niveles (la rata que cocina maravillosamente y la película de animación que supera su propio género) nos encontramos con la genialidad.

La sinopsis es muy sencilla: Remy, una rata campesina aprende a cocinar leyendo el libro de un conocido chef. La suerte y la casualidad le llevan a aparecer dentro de la cocina del restaurante de dicho chef, recien fallecido, al mismo tiempo que Alfredo Linguini, recien contratado como chico de la basura. Pronto, Linguini y Remy establecen una fructifera asociación que pone al chico en el primer plano de la gastronomía parisina y en la mirada de Anton Ego, el crítico gastronómico cuya crítica provocó la muerte del anterior chef.

¿Qué tiene de maravilloso Ratatouille? A mi modo de ver, aparte de una factura técnica escandalosamente buena y un guion llevado de forma magistral, la película representa la revolución del cine de animación. Brad Bird, después de dos joyas como El Gigante de Hierro y Los Increibles, expresa con la película la idea que ya algunos teniamos en mente. Que la antigua perspectiva de los géneros ha muerto: que la animación no es para los niños pequeños, sino una forma mas de contar cosas que no se pueden expresar en imagen real. Ratatouille es una historia adulta (aunque se hayan intentado meter los mensajes habituales en los films de Disney sobre la superación, etc. y las típicas persecuciones para que disfruten los mas pequeños) que sería INCONCEBIBLE contar de manera que no fuera animada. Y la muerte de los géneros se cuenta mediante la claudicación del crítico ante lo único para lo que no tenía respuesta: la emoción. La emoción que provoca el arte de verdad: el sencillo, el mágico. Ratatouille.

Paris, Je t´aime o De historias de amor en la ciudad de la Luz.

agosto 16, 2007

Uno de los proyectos cinematográficos a priori mas interesantes en lo que llevamos de curso era el que llevaba por título Paris, Je t´aime. Se pretendía que los directores más prestigiosos del panorama actual rodaran un pequeño cortometraje en el que expresaran su visión de la capital francesa. Al final, ni los directores fueron los más prestigiosos del panorama actual ni los cortometrajes expresaron (en general) una visión de París, mas allá de que todos los segmentos están localizados en dicha ciudad. Más que sobre París, los cortos han acabado tratando sobre el amor en París.

El film consta de 18 segmentos, cada uno titulado con el nombre de un barrio de la ciudad. Y aunque un film de este tipo esté condenado por fuerza a la irregularidad, lo cierto es que el resultado es bastante interesante y solo hay un par de cortos que flojeen (especialmente el de Christopher Doyle, director que ha hecho casi toda su carrera en Asia con incursiones como director de fotografía en EEUU y al que espero sinceramente y sin maldad que no le dejen dirigir mucho mas) Sin embargo, hay tres o cuatro historias que me han parecido magistrales.

-“Bastille”, de Isabel Coixet. Sencillamente magistral. Un hombre narra en off las razones por las que va a dejar a su mujer para sufrir un golpe brutal que hará que se quede a su lado. Muy en la linea de Isabel Coixet y con una música magistral.

-“Tour Eiffel”, de Sylvain Chomet. Mi preferido entre los 18. Un niño narra como se conocieron sus padres. Lo peculiar es que sus padres son mimos. Cortometraje para guardarlo y degustarlo cada cierto tiempo.

-“Place des Fetes”, de Oliver Schmitz. Una historia de casualidades trágicas con un montaje espectacular.

-“Quartier de la Madeleine”, de Vicenzo Natali. En un film que toca todos los géneros no podía faltar el terror. Historia de vampiros enamorados con una estética abrumadora. 

-“Faubourg St.Denis”, de Tom Twyker. Con decir que sale Natalie Portman ya es bastante. Pero es que además el montaje es trepidante y la historia preciosa.

 También habría que destacar los de Alfonso Cuarón, Alexander Payne o Wes Craven, mas por su factura que por la historia que cuentan.

Una última recomendación: estas historias son para disfrutarlas en casa, solo o en buena compañía. Nunca ver en un cine de verano donde la mayoría de espectadores no entienden porque cada cinco minutos cambian los personajes o porque no hay un hilo argumental. Digo yo, ¿tan difícil es informarse sobre lo que se va a ver?